Arca de vanidades

AQUELLOS SILENCIOS QUE MI ALMA HA GUARDADO DURANTE TANTOS AÑOS,AHORA HABLAN EN ESTE RINCÓN PERDIDO, EN EL QUE SE ENTREMEZCLAN LOS ECOS DE LO REAL Y LO IMAGINARIO, QUE LLEGAN, DESDE LO MÁS PROFUNDO DE MIS ADENTROS.

Tú acomódate, desnuda tu cuerpo y tu alma, embriágate del aroma a sándalo… y sueña.

lunes 1 de febrero de 2010

Desde mi deseo


La brisa acariciaba el tiempo que sometía mi pensamiento. Tu cuerpo intangible llenaba mis sesos de mil sensaciones pasionales, obscenas.



Como siempre, sólo eras un sueño, cálido, húmedo, un sueño profundo, tanto, que el aroma de tu piel impregnaba mis manos.



En el ambiente flotaba tu nombre, prohibido, imposible de pronunciar. Reflejado en mis pupilas, el movimiento de tus caderas, lento, suave. Y tú, dentro de mí, muy dentro, llenándome de ese deseo irracional que me provoca el imaginarte enredado en mi cuerpo.



En tus ojos brillos de ausencia, esa que se clava en mi corazón solitario, ese corazón helado por el paso del tiempo, que de no tenerte se quiebra. Sólo veía la curva perfecta de tu espalda que se mostraba de terciopelo bajo la yema de mis dedos. Huías entre las sombras de mi somnolencia, dejándote encontrar en algún momento, para saciar mis ganas febriles de ti.



Al alcanzarte mis manos se volvían de arena, arena tostada por el sol, que recorrían tu cuerpo masculino que latía y estremecía entre mis piernas. Tu rostro pincelado de deseo me provocaba lascivia infinita que recorría mi cuerpo como un escalofrío insoportable, imposible de resistir.



Y mi cuerpo convulso se abría ante ti, abarcando todo el deseo que tiene cabida en este mundo.



He de confesarte, que eres mi más puro deseo.

jueves 14 de enero de 2010

En un hueco



En un hueco de mi cuerpo, donde sólo queda la suavidad de mi piel, en un hueco cálido, eterno, un hueco adormilado por la espera, un hueco profundo, escondido. Un hueco donde late mi sensualidad, donde mi pasión efervescente te anhela, un hueco que habla de mis silencios, de mis temores, de mis pasiones prohibidas. Un hueco en el que te quiero tener, en el que quiero que te pierdas, un hueco, en el que si me dejas, guardaré todos tus besos, y la pasión que en ellos me entregas.

domingo 20 de diciembre de 2009

Feliz Navidad




Una vez más llegamos a estas fiestas de paz y amor, hipocresía y falsedad, entrega y solidaridad, egoísmo y derroche.



Os quiero desear felices fiestas, que las paséis con quien realmente las queráis pasar. Que las disfrutéis y las viváis con alegría, con amor, que os atreváis a soñar, a pedir deseos, a hacer todo aquello que siempre habéis querido, y nunca os habéis atrevido.


Yo por mi parte, tengo un gran deseo que pedirle al nuevo año, le pediré que me lo conceda, comprometiéndome a luchar por ello.


Alcemos nuestras copas, y brindemos por conseguir nuestros sueños.

domingo 13 de diciembre de 2009

Espurnas de mi oscuridad



Aquellas lágrimas no lloradas que sin quererlo cristalizaron al intentar olvidarlas, ahora pesan en ese lugar que no puedo controlar.



Me siento encharcada en mi soledad, esa soledad producida por esa compañía monótona y cansina, por ese no decir, por ese dejar pasar, por ese movimiento acompasado y rítmico en el que transcurre mi tiempo. Un tiempo que se acaba, que cada vez es más espeso, un tiempo que se oscurece en su opacidad.


Y esa cobardía disfrazada de responsabilidad, que me ha convertido en un ser mediocre, como hecho en serie, ese ser que sigue el cauce de la corriente sin revelarse, no por no querer, sino por simple conformidad.


Esa cobardía que me quema como hierro incandescente, que se adentra en mi ser chamuscando todo aquello que toca, cicatrizando las alas de mi libertad.


Y quizás, si consigo vencer el frio, el vértigo, si consigo desprenderme de tu mierda, quizás, al final, recupere la felicidad, que hace ya tiempo, dejé olvidada en un portal.

sábado 28 de noviembre de 2009

Sin la esencia de tu aroma



Necesito que los trazos de tu movimiento levanten el aire que respiro, que el cálido vapor que emana tu piel, empañe el cristalino de mis ojos, y que mis oídos latan al compás del ritmo de tu voz.



Mis sueños rebelan líquidos deseos en mi imaginación, llenando mis momentos de ti, quemando mi piel con tu recuerdo, vistiendo mi alma de tus caricias cálidas como la arena de la playa.


Me ahoga la falta de aire sin tu presencia, me asfixia tu ausencia, sólo puedo respirar si tú estás cerca. Y ahora que comparto lecho con mi soledad, en estas noches eternas, pronuncio tu nombre que se evapora entre mis labios, creando finas volutas de suave luz que se dispersan entre las sombras de mi añoranza.